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El sol y la piel

27 Abril 2014
INICIO | TENDENCIAS

Se acerca la primavera y, con ella, el calor, por lo que nos apetece llevar prendas más ligeras y coloridas que dejan al descubierto nuestra piel. Además, es época de terrazas y pasar más tiempo al aire libre disfrutando del sol primaveral, que empieza a calentar cada vez con más fuerza. Ese sol que tan bien nos sienta, tanto por dentro, ayudando a la fabricación de vitamina D como por fuera, obteniendo un tono más bronceado y atractivo.

Seguramente muchos de vosotros seréis conscientes de la importancia de la protección solar, no sólo cuando la radiación del sol es más potente, sino también durante todo el año, incluso los días nublados. Para aquellos que aún no consideréis importante la protección solar, queremos explicaros su importancia tanto para la belleza como para la salud.

En cuanto a belleza, deberemos combatir el fotoenvejecimiento y sus síntomas como las manchas, arrugas y flacidez. Aplicar todos los días un fotoprotector será fundamental  y especialmente en el rostro, cuello, escote y manos debido a que son las zonas de nuestro cuerpo más expuestas al sol y, por tanto, las más propensas a sufrir los problemas cutáneos relacionados con los rayos ultravioletas.

Actualmente existe en el mercado un producto innovador, es un fotorreparador solar, que además de proteger nuestra piel de las radiaciones solares actúa en profundidad reparando nuestro ADN. Esto es posible gracias a que contiene fotoliasas que son enzimas reparadoras que se activan con la luz solar y penetran a niveles profundos de la piel.

Este producto posee una tecnología exclusiva Shield System que trabaja a tres niveles de protección: su primer escudo nos protege de los filtros físicos y químicos; el segundo escudo, gracias a sus activos antioxidantes protege la estructura del ADN de la acción dañina de los radicales libres y el tercer escudo y más profundo posee enzimas reparadoras del ADN.

Pero en ocasiones, estos simples problemas estéticos se convierten en cáncer de piel, entre los que se encuentran el carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular y melanoma maligno. Existe una regla nemotécnica llamada ABCD con la que podéis reconocer un posible melanoma. Si en tu piel se encuentra una peca que te preocupa realiza las siguientes observaciones:

- Asimetría: si dividimos la peca por la mitad, una mitad es diferente a la otra.

- Bordes: la lesión tiene bordes irregulares.

- Color: posee diferentes colores como tonos bronce, café o negro y algunas veces blanco, rojo o azul.

- Diámetro: la mancha sospechosa generalmente es mayor de 6 mm de diámetro.

Si has observado alguna de estas características, definitivamente, debes visitar a un dermatólogo. En caso de que no hayas observado ninguna, también te recomendamos realizar una visita al menos una vez al año para tener controlados tus lunares y poder tratarlos lo antes posible.

Por último, os dejamos algunos consejos de protección solar:

- Utilizar productos fotorreparadores durante todos los días del año. Renovar su aplicación cada 2 horas durante los meses de verano y, especialmente, después de cada baño.

- Secar bien el cuerpo después de cada baño porque el efecto lupa de las gotas de agua favorece las quemaduras solares y disminuye la eficacia de los fotorreparadores aunque éstos sean resistentes al agua.

- Evitar la exposición al sol entre las 10h y las 15h ya que es cuando irradia con más fuerza.

- Tomar el sol con moderación los primeros días de exposición, para que el bronceado sea progresivo y no se produzcan quemaduras. La piel tiene memoria y aquellas zonas del cuerpo que han sufrido quemaduras repetidamente son más proclives a sufrir problemas cutáneos y/o cáncer de piel.

- Bloquear los efectos de la luz solar con ropa, sombreros y gafas. En el caso de las gafas deberán poseer cristales homologados capaces de filtrar los rayos UVA y UVB.

- Beber agua en abundancia y frecuentemente.

- Extremar las precauciones en las zonas más sensibles del cuerpo, como el escote, la nariz, la nuca, los lóbulos de las orejas o las ingles. Las personas calvas o con un cabello muy fino deberían utilizar fotoprotectores capilares.

- No emplear lámparas artificiales de rayos UVA.

- Educar y concienciar a los niños de la importancia de la protección solar.

 

 

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