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Envejecer menos y mejor

6 Marzo 2014
INICIO | ESTILO DE VIDA

Gracias a los avances científicos cada vez vivimos más años. La esperanza de vida se alarga y con ella la posibilidad de llegar a una edad avanzada en buen estado de salud. Para ello es clave cuidarnos y, sobre todo, no esperar a la vejez para empezar a hacerlo.

Por supuesto, la primera regla, y la que nunca podemos incumplir, es cuidar nuestra alimentación y no cometer excesos. Con respecto a nuestra piel, su cuidado es una acción esencial si queremos combatir los signos de envejecimiento y mantener un aspecto sano en todas las etapas de nuestra vida. Para ello os aconsejamos que empecéis a preocuparos por vuestra piel antes de que aparezcan los primero signos de envejecimiento.

Cada edad requiere de unos cuidados específicos. A los 20 años, nuestra piel apenas muestra signos de envejecimiento. Se conserva tersa, firme y joven. Sin embargo, es a partir de esa edad cuando aparecen los primeros síntomas del paso del tiempo: las arrugas de expresión.

Las cremas que contienen vitaminas A, C, E y beta caroteno son una excelente protección contra la exposición al sol y ayudan decisivamente a prevenir la aparición de arrugas. Particularmente esencial es la vitamina C. Sus propiedades antioxidantes son muy importantes en la batalla contra el fotoenvejecimiento. Además, disminuye las arrugas y líneas de expresión, incrementa la firmeza, tersura y elasticidad de la piel, aclara pigmentaciones y unifica el tono.

Superados los 30 años, es normal apreciar en nuestro rostro los primeros síntomas visibles del envejecimiento. Nuestra piel comienza a dejar de producir colágeno y perdemos elasticidad progresivamente. Surgen las arrugas de expresión alrededor de los ojos, conocidas como patas de gallo, y alrededor de la boca, causadas por los movimientos faciales. Si hasta los 20 lo normal es que aparezca alguna arruga de expresión, a partir de los 30 la exposición al sol y el paso del tiempo se convierten en factores clave en la aparición de las arrugas. Es recomedable  usar cremas hidratantes, antioxidantes y protectores solares todos los días, son esenciales para prevenir estas arrugas a esta edad, ya que a los 40 años con los cambios hormonales la piel no responde de la misma manera. Una recomendación: las cremas que contengan ácidos alfa hidroxiácidos actúan contra los radicales libres y generan colágeno que rellena las arrugas.

A partir de los 40 años, el paso del tiempo es más evidente y las arrugas están más acentuadas. El retinol está considerado tradicionalmente como uno de los activos más potentes para reducirlas. Las cremas que contengan este ingrediente son aconsejables al 100%.

Además de estos cuidados concretos en función de la edad de nuestra piel, no debemos olvidar jamás aplicar protector solar durante todo el año en las partes de nuestro cuerpo que queden expuestas al sol, especialmente el rostro, cuello y manos. Su función no debe limitarse a proteger nuestra piel sino también a repararla.

Esos mismos avances médicos que nos permiten vivir más años tienen su reflejo en la dermatología. La última generación de cremas antienvejecimiento permite luchar contra los signos del paso del tiempo desde el núcleo de la célula con activos de alta tecnología, encapsulados en liposomas, que activan el reloj biológico y alargan la vida de las células.

Uno de estos ingredientes de última generación es la teprenona, que es capaz de retrasar el envejecimiento de las células y alargar un tercio su vida. El Tripéptido 32 es un activador de los “CLOCK GENES”. Es decir, que activa genes vinculados con la reparación del daño del ADN.

¿Y qué beneficios visibles obtenemos nosotros? Las arrugas se atenúan, aumenta la luminosidad y se unifica el tono de piel. Además, mejora la firmeza, hidratación y su textura.

Esta nueva generación de dermocosméticos ya está a nuestro alcance. Estar guapas a cualquier edad es posible.

 

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